• Angela Larrubia

Busca un"momento mindful" en las vacaciones

Ayuda a desconectar tu cerebro con diez minutos diarios solo para tí.



¡Hola a todos!


En esta última entrada antes de vacaciones, me gustaría que pudieras dedicar este rato de lectura tranquila a hacer una pequeña reflexión y considerar una propuesta para estos días de descanso, que probablemente estés disfrutando ya o lo harás en breve.


Llegan las vacaciones, y uno de los temas habituales a los que nos enfrentamos por estas fechas es la desconexión del trabajo. Que nos cuesta un montón. Aunque, si lo piensas, la verdad es que lo raro es conseguir desconectar. ¿Por qué digo esto? Pues porque llevamos todo el año “entrenando” a nuestro cerebro a trabajar, a actividad continua y durante muchas horas al día, con un ritmo intenso: estar pendientes del móvil y de sus notificaciones, mirar el correo constantemente, encadenar reuniones sin parar (muchas veces teletrabajando) … Con todo esto ¿quién es capaz de “desentrenar” el cerebro en un par de días?


En fin, que nos llevamos a las vacaciones una inercia que es difícil de frenar. Ya sé que sabes que en vacaciones tienes que desconectar, que es necesario y que es saludable hacerlo. Y a unos nos cuesta más que a otros.

No es fácil desconectar del trabajo en vacaciones: llevamos todo el año "entrenando" al cerebro en la actividad intensa del trabajo.

Para desconectar, cada uno tenemos nuestros trucos: viajar, reunirse más con amigos o familia, levantarse tarde, la siesta, el chiringuito, libros, ir más al cine… Y la verdad es que suelen funcionar, aunque a veces tardemos un poco más de lo debido. La propuesta que te hago, complementaria a todo eso que ya sabes, es la siguiente: ¡Encuentra tu momento mindful!


¿A qué me refiero con esto de “tu momento mindful”? Se trata de algo muy sencillo ¡y a la vez difícil!: Mira a ver si puedes encontrar un ratito cada día sólo para ti, de sólo diez minutos, un momento calmado, silencioso; un momento para detenerte y respirar, algo así como si te hicieras un regalo muy especial cada día. Es un rato de disfrutar la frescura de la brisa del mar o de dar un paseo sin prisas, unos momentos de prestar una atención plena y fresca a lo que realmente hay, sin preocupaciones ni elucubraciones… sin “darle vueltas a la cabeza”. ¡Solos tú y tu momento mindful!

Qué difícil es esto último, ¿verdad?, eso de no dar vueltas a la cabeza, parece casi irrealizable, ¿Cómo voy a conseguirlo?

El "momento mindful" es un ratito de diez minutos al día, silencioso, calmado, sólo para ti.

Pues aquí viene, precisamente, todo lo que hemos aprendido de mindfulness: En ese rato especial, ¿puedes llevar tu atención a las sensaciones del cuerpo, a tu respiración, a tus pisadas, a los sonidos (o la ausencia de ellos), al roce del aire, al calor del sol? ¿Puedes sencillamente sentir las emociones que te produce ese momento único, dejándote invadir por esa quietud, esa satisfacción de cuidarte y tener un momento solo para ti?


Seguramente, tu atención se perderá en pensamientos, preocupaciones o sencillamente se distraerá más allá de este momento especial. ¡No pasa nada, es lo normal! En cuanto te des cuenta, con mucha naturalidad y amabilidad, puedes traer de vuelta tu atención a esas sensaciones frescas y auténticas que trae tu momento mindful. Y así una y otra vez cada vez que notes que tu mente comienza a divagar…

Busca tu "momento mindful": un paseo por un prado, sentarse frente al mar, un atardecer mientras se pone el sol...

Una excelente práctica de mindfulness y sobre todo un momento de disfrutar. Yo justo estoy empezando mis vacaciones, en la montaña, y voy a elegir mi momento mindful. Dudo entre un paseo consciente por un prado cercano, sentarme en un mirador que está cerca de la ermita del pueblo, o quizás disfrutar de la puesta de sol.


Podría parecer que siempre es lo mismo, pero, en cada día, ese momento mindful es distinto y precioso: a veces hay pequeñas nubes, los ruidos de los pájaros y los grillos más intensos o leves, la luz y los colores del día cambian, cada atardecer es distinto, el calor del sol que se atenúa con la frescura de la brisa… cada día me trae una sorpresa… ¡sólo para mí!


Esa es mi recomendación para las vacaciones…. ¡encuentra tu momento mindful de cada día, respira y disfruta!... Y si no estás de vacaciones, también puedes hacerlo.


Un abrazo y seguimos hablando a la vuelta de vacaciones


Angela Larrubia Ansón - Mindfulness Vida y Salud

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